 |
NIÑOS A UNA VOZ |
 |
CRUZADA
NIÑOS A UNA VOZ 2007 |
Back |
Tatiana
Paz Fotos • Esaú Ocampo / Diario La Prensa / 28 Octubre 2007
San Pedro Sula.
"Si cuidamos una generación, no
habrá límites para la bendición", manifestó el pastor Roy
Santos en el evento "Niños a una Voz", que reúne a los
infantes para orar por Honduras desde hace nueve años en el
estadio Francisco Morazán.
Miles de pequeños elevaron sus
voces y pidieron por el país, la iglesia, la familia, la
niñez y para que frene la violencia.
Santos, el organizador de la reunión de oración, proclamó
tiempos de gloria y pidió tener fe en Dios, ya que es la
única forma de agradarlo y que responda las oraciones.
"Somos producto de un propósito eterno y por eso la vida
humana debe ser respetada. Necesitamos a Dios para vivir y
si lo buscamos, él nos va a bendecir", agregó.
El
vice alcalde Eduardo Bueso, que estuvo presente en el
evento, declaró a San Pedro Sula como la capital de la
oración en Honduras.
"Yo creo que no es con armas que vamos a combatir la
violencia, es con la oración. Se han desarrollado muchos
actos en esta ciudad y creo que San Pedro Sula también debe
ser la capital de la oración", consideró.
Las oraciones
Una leve llovizna caía en el
Morazán mientras siete niños tomaban entre sus manos las
biblias para elevar cada uno una oración a Dios.
El pequeño Estaban Paredes oró
por la nación. "En nuestro país hay corrupción y se derrama
mucha sangre. Señor, sana nuestra tierra y nuestra economía.
Danos seguridad para que podamos vivir en paz", pidió.
Le
siguió Claudia Carranza orando por la Iglesia. "Que no entre
ninguna falsa doctrina y que las iglesias entiendan que Dios
las respalda y que nunca serán abandonadas", proclamó.
La tercera oración fue por la
familia y estuvo a cargo del niño Moisés Franco. "Te pido
Dios para que en cada familia haya comunión y paz y que tú
detengas toda tempestad", suplicó.
La
niña Martha Mejía pidió a Dios que detenga cualquier
desastre natural que quiera azotar a Honduras. "Que todo
fenómeno natural se detenga, cubre a Honduras con la sangre
de Cristo", manifestó.
El infante Carlos Enamorado
pidió perdón a Dios por los pecadores y el niño Eli Pineda
finalizó clamando para que cese la violencia.
"Sé que no te complaces con la
maldad; quebranta toda obra maligna en nuestro país", pidió.
Al final pastores de todo el país proclamaron bendición y
pidieron sabiduría para los gobernantes.
 |
| Mosaico: Mas de 300
adolescentes profetizando con proclamas escritas |
|